Agua regenerada y sus nuevos usos.

La nueva era del agua regenerada: más control, más garantías y nuevos usos

Comarcas Sociedad
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El agua regenerada es uno de los recursos estratégicos con mayor potencial para afrontar la escasez hídrica y aumentar la resiliencia de los territorios. Los avances en tratamiento, control analítico y gestión del riesgo abren ahora una nueva etapa en la reutilización, en la que, junto a su uso ya ampliamente extendido en agricultura, comienzan a explorarse otras aplicaciones de mayor exigencia, como la reutilización potable indirecta.

Esta evolución centró, recientemente, la jornada ‘Agua regenerada: ciencia y casos prácticos de un recurso imprescindible en la actualidad’, organizada por la Cátedra Facsa-Fovasa de la Universitat Politècnica de València (UPV) junto a la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ). El encuentro congregó a más de 300 asistentes presenciales y online entre representantes de administraciones públicas, organismos de cuenca, empresas gestoras del agua, universidades y centros de investigación, laboratorios, ingenierías y consultoras, comunidades de regantes y profesionales del sector agrario.

La directora de la Cátedra Facsa-Fovasa, Amparo Bes; la comisaria de Aguas de la Confederación Hidrográfica del Júcar, Cristina Sola; y el director general de Facsa, Jose Claramonte, fueron los encargados de abrir una jornada que puso sobre la mesa, tanto el enorme potencial del agua regenerada como la necesidad de seguir aumentando la confianza en este recurso, del que actualmente todavía se pierde alrededor 40 % en depuración, tal y como destacó Sola.

Una de las cuestiones principales de la jornada fue precisamente el salto que está experimentando el agua regenerada. Su utilización está ampliamente normalizada en determinados ámbitos, especialmente en agricultura, pero los avances tecnológicos y el incremento de las garantías sanitarias y ambientales permiten plantear escenarios de reutilización cada vez más ambiciosos.

Según datos de la EPSAR, en la Comunitat Valenciana, durante 2025 se alcanzaron 127,82 hm³ de reutilización directa, con 95 depuradoras produciendo agua regenerada y un 99,13 % del volumen reutilizado destinado a agricultura, lo que refleja tanto la consolidación de este recurso en el regadío como el potencial existente para extenderlo a otros usos urbanos, industriales o ambientales, desde el riego de zonas verdes y determinados procesos industriales hasta otros usos vinculados a la gestión y recuperación de los recursos hídricos.

La jornada abordó también cómo garantizar que el agua regenerada sea segura para cada uso, desde el control de microorganismos y la eliminación de bacterias hasta el seguimiento de su calidad a lo largo de todo el proceso. Los tratamientos actuales permiten adaptar el agua a distintos usos, siempre con controles rigurosos y una gestión adecuada de los posibles riesgos.

Amparo López, jefa de Estudios de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Industrial de la UPV, fue la encargada de clausurar una jornada que evidenció el cambio de paradigma que vive la reutilización: ante un escenario de mayor escasez y presión sobre los recursos hídricos, el reto pasa ahora por aprovechar al máximo el agua disponible, ampliar sus usos y hacerlo con las mayores garantías sanitarias, ambientales y técnicas.