ELIANA TRIAS. El Villarreal cayó 0-1 ante un Espanyol que, con Sergio García en el banquillo de forma interina, encontró en un cabezazo de Cabrera la victoria que necesitaba para salir de la crisis y abandonar el descenso, dejándo al Villarreal hundido.
La Cerámica recibía a un Villarreal que llegaba con el ánimo reforzado tras ganar en Mestalla y superar su eliminatoria copera, pero el encuentro empezó trabado, sin ritmo y con los dos equipos mostrando más cautela que ambición.
La noticia amarga para los locales llegó pronto cuando Gerard Moreno tuvo que retirarse lesionado alrededor del minuto 15’ y su puesto lo ocupó Nicolas Pépé. Desde entonces, el Submarino intentó tomar las riendas, aunque le faltó precisión en el último pase y claridad ante el área de Fortuño.
El equipo local reclamó un penalti por una acción sobre Sergi Cardona dentro del área, pero ni Sánchez Martínez ni el VAR consideraron que hubiera sanción. Poco después, Moleiro robó un balón y lanzó una contra que acabó mal resuelta, con Mikautadze incapaz de aprovechar la ocasión, reforzando la idea de la falta de contundencia en ataque que ha mostrado el conjunto de Iñigo Pérez esta temporada.
Tras el descanso, el Espanyol creyó haberse adelantado mediante Roberto Fernández, pero el VAR detectó una falta previa sobre Pau Navarro y el tanto fue anulado. Ese aviso despertó brevemente al Villarreal, que acercó a Mikautadze y Pépé a la portería visitante sin encontrar premio.
A la hora de juego, el Espanyol golpeó. Bryan Zaragoza centró desde la izquierda tras una jugada a balón parado y Leandro Cabrera, adelantándose como un delantero centro, conectó un remate de zurda que se alojó en la escuadra. Era el primer gol del central uruguayo esta temporada y bastó para decidir el duelo.
Iñigo Pérez movió el banquillo con Ayoze Pérez, Carlos Romero y, más adelante, atacantes como Freeman y Tani Oluwaseyi, pero el Villarreal no encontró huecos ante un Espanyol ordenado, replegado y eficaz en su labor defensiva.
El triunfo permitió al Espanyol cortar una racha de seis partidos sin ganar y salir de los puestos de descenso, mientras el Villarreal volvió a fallar en casa y se quedó sin marcar por segunda jornada consecutiva.

