ELIANA TRIAS. El partido entre Villarreal y Dépor del 5 de septiembre de 2026 en La Cerámica acabó con una dolorosa derrota local (2-3) en un encuentro marcado por los fallos defensivos groguets y la efectividad visitante, pero también por una previa caótica en los accesos que enfadó a la afición antes de que los equipos saltaran al campo.
Antes del pitido inicial, varios aficionados locales vivieron una antesala frustrante como consecuencia de los cambios de las obras en curso en La Cerámica: había asientos asignados que en realidad no existían, colas interminables en los tornos, muchos QR no eran leídos correctamente y mientras dentro se escuchaba el himno del Villarreal, afuera se acumulaban filas en las taquillas para intentar solucionar dichos problemas.
Ventaja efímera y remontada para los recién ascendidos
El Villarreal salió con once renovado y se adelantó en el minuto 19’ gracias a Nicolas Pépé, que aprovechó un gran pase al espacio y sorprendió a Leo Román con una definición al palo lejano. El Dépor reaccionó con peligro a través de Aubameyang y antes del descanso, Luismi Cruz empató con un buen remate tras asistencia de Aubameyang.
En la segunda parte, los amarillos dominaron y tuvieron ocasiones claras, pero el gol de Pape Gueye fue anulado por invasión en la barrera, decisión que indignó a la afición local. Poco después, un centro sin excesivo peligro de Gerard Moreno provocó un mal despeje de Adama Traoré que se coló en propia puerta: 2-1 para el Villarreal. Sin embargo, la alegría duró muy poco, Zaka igualó con un disparo que batió a Luiz Júnior y en el 88’, Aubameyang aprovechó un despiste de Cardona para firmar el 2-3 definitivo.
Pitidos a Luiz Júnior y lectura del resultado
El final fue amargo para quienes pausaron la celebración de sus fiestas patronales y vieron cómo una ventaja a falta de un cuarto de hora se convertía en derrota por errores evitables en defensa y una portería excesivamente mediocre. Los aficionados, ya tocados por los problemas de acceso, terminaron descargando su frustración con pitidos al equipo de forma especialmente sonora al portero Luiz Júnior tras el segundo gol del Dépor y el tanto de la victoria. Con ocho goles encajados en los primeros compromisos y una sensación de fragilidad defensiva, el Villarreal tiene mucho que mejorar para cambiar una dinámica que solo le ha hecho sumar 2 puntos de los 12 posibles.

